La piel más ‘humana’ jamás creada en un laboratorio

Una startup española, BioDan, es la única en el mundo que produce piel artificial casi idéntica a la humana, capaz incluso de generar su propio colágeno.

Puede sonar a ciencia ficción, y ciertamente lo era hace unos años, pero la bioingeniería ha logrado fabricar piel 100% humana en un laboratorio, evitando así tener que recurrir a donantes ajenos o extracciones de piel de otros lugares del propio cuerpo a la hora de tratar a quemados graves, heridas con pérdida de sustancia o enfermedades de la piel.

La empresa que ha logrado este hito es española, fue fundada por un grupo de expertos provenientes del CIEMAT y el Centro de Tejidos de Asturias, y se llama BioDan Group.

«Hasta ahora, los trasplantes de piel viva se realizaban de donaciones o quitando partes de piel de otras zonas del cuerpo para reinsertarlas en la zona afectada», explica Alfredo Brisac, CEO de BioDan, a INNOVADORES. «Con nuestra tecnología es posible crear tejidos vivos a partir de una pequeña muestra, sin que exista ningún rechazo o anomalía en la recuperación. Es, de hecho, muy difícil ver dónde empieza y acaba nuestra piel».

BioDan presume de poder fabricar 4.400 centímetros cuadrados de piel, casi idéntica a la del paciente, en apenas 22 días y con tan sólo una pequeña biopsia. Se trata de un proceso patentado que da como resultado una piel autóloga de dos capas con queratinocitos y fibroblastos, con lo que es capaz de producir su propio colágeno.

Asimismo, la matriz de fibrina que incorpora esta piel promueve la migración, proliferación y diferenciación de las células receptoras.

No en vano, la rápida recuperación de los pacientes sometidos a este tipo de trasplantes es una de las grandes ventajas de esta tecnología. Sin ir más lejos, se ha logrado reducir en hasta 50 días el tiempo medio de hospitalización en la UCI de los pacientes españoles con quemaduras de entre el 50% y el 60% de su cuerpo, cifra que aumenta a 53 días de reducción si hablamos de quemaduras en el 80% del cuerpo.

Eso sí, llegar a este grado de perfección en la técnica no ha sido fácil. «La primera generación que desarrollamos se contraía y era muy difícil de manejar por los médicos debido a su escasa consistencia», admite Brisac. «En cambio, la actual se puede aplicar como un apósito cualquiera, siempre y cuando no haya infección en ese momento».

Múltiples aplicaciones

Las aplicaciones de esta tecnología son inmensas. Y es que, más allá de su implantación en las unidades de quemados, su uso también está abriendo nuevas fronteras en el sector farmacéutico y cosmético (al poderse probar un nuevo producto sobre piel humana real en lugar de con animales o sujetos de prueba). Asimismo, estos tejidos vivos también están siendo utilizados en reconstrucciones de zonas con mucosidad, con lo que su empleo en tratamientos maxilofaciales, urología o ginecología es una de las patas de negocio que BioDan está comenzando a explorar.

Más lejos queda otro de los grandes nichos de mercado de esta industria: la cirugía plástica. Eso se debe a que esta piel viva, pese a generar su propio colágeno, aún no cuenta con folículos del pelo ni las glándulas que están por debajo de la piel. Este es, de hecho, el gran reto pendiente de BioDan para terminar de crear la piel artificial más exacta a la real que nunca hayamos conocido.

Pioneros mundiales

Hasta el momento, BioDan ya ha producido más de 2.500 metros cúbicos de piel viva, que ha sido vendida a toda Europa, Sudamérica y Emiratos Árabes. Sólo en nuestro país, la piel de BioDan ya está disponible en todas las unidades de quemados de los hospitales que conforman el Sistema Nacional de Salud.

Una de las grandes ventajas del hallazgo de la startup española es que la recuperación de los pacientes es mucho más rápida. Gracias a la tecnología de BioDan, el tiempo que pasan en cuidados intensivos los quemados de mayor gravedad se ha reducido en hasta 53 días, según insiste la compañía.

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Redacción online de la edición EBS News y RevoluTegPlus News