Un agujero negro de sonido confirma la radiación de Hawking

La teoría de Hawking postulada hace 40 años resulta ser cierta. Científicos comprueban radiación de Hawking con un agujero negro sónico. Una simulación informática ha permitido observar un efecto análogo al predicho por los modelos del famoso astrofísico. Es la primera vez que se ofrecen estos datos sobre el entrelazamiento entre pares de partículas de Hawking.

Stephen Hawking podrá ser un paranoico sobre el futuro de la Inteligencia Artificial, pero se ha demostrado una vez más que el tipo es un genio, que vislumbró décadas antes que todos algunos de los misterios más complejos del orden del universo.

Hace algunas semanas Jeff Steinhauer, investigador del Instituto Technion de Haifa, en Israel, anunció ante el mundo que había podido recrear un agujero negro de laboratorio, comprobando gracias a él la existencia de la denominada radiación de Hawking. Ahora, la investigación completa de este experimento ha sido publicada, revelando más detalles.

El profesor Jeff Steinhauer estudia la radiación de Hawking en Technion (Israel) – Nitzan Zohar-Technion Spokesperson’s Office

La teoría de la radiación de Hawking, desarrollada y presentada entre 1974 y 1976, parecía un disparate para su época, ya que afirmaba que los agujeros negros no podían ser un fenómeno de absorción absoluto, y que debían emitir en cambio alguna clase de radiación, producto de la energía y fuerzas físicas involucradas. Ahora se ha comprobado que Hawking tenía razón.

El proyecto, editado en la más reciente edición de Nature Physics, describe cómo Steinhauer y su equipo fueron capaces de crear un agujero negro sónico, también conocido como agujero negro acústico,  en donde se logró un estado de agregación de la materia con materiales cercanos al cero absoluto, con un grupo de fonones atrapados en su flujo, con un movimiento más rápido que la velocidad del sonido.

Un modelo acústico para estudiar los agujeros negros

El agujero negro acústico, funciona casi igual que un agujero negro en el espacio, sólo que en lugar de luz, la evolución de su fenómeno se centra en el sonido, y gracias a su creación Steinhauer y compañía pudieron comprobar el postulado de Stephen:

Hemos observado la aparición de la radiación de Hawking espontánea, que ha sido estimulada por la fluctuación de un vacío cuántico que surge de un agujero negro análogo en un condensado de Bose-Einstein atómico.

Uno de los avances más interesantes de este experimento es que la investigación concluye que las partículas que escapan del agujero negro, y que conforman la radiación de Hawking,  en realidad se encuentran entrelazadas cuánticamente con las que son arrastradas hacia adentro.

Lo que supone un avance importante en la comprensión de este suceso.

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Redacción online de la edición EBS News y RevoluTegPlus News